Apple es como una droga! (02-12-2002)
Los usuarios de las Macs son famosos por su lealtad. No importa cuánto moleste Apple a sus usuarios, ellos le siguen siendo fiel. Pero, ¿por qué? Los expertos en psicología, marketing, y cultos fanáticos nos brindan respuestas a este interrogante. Primera parte del informe. Por Leander Kahney.
Hay 25 millones de personas en el mundo que usan computadoras Macintosh, según afirma Apple. Pero, a diferencia de lo que sucede en el caso de las computadoras personales comunes, la gente no se limita a usar las Macs: se convierten en fanáticos de estas máquinas y desarrollan una pasión tal que en algunos casos se transforma en una obsesión.
“Apple es como una especie de droga de la que uno siempre quiere más”, expresó el músico Barry Adamson al periódico Guardian. “No se tendría que llamar Mac. ¡Se tendría que llamar crack!”.
La lealtad a las Macs es tan conocida que ya es en un cliché. Es común que a los usuarios de Macs se los denomine fanáticos de Mac, leales a Apple, partidarios de Mac, entusiastas de Mac, acérrimos defensores de Mac, integrantes del culto a la Mac, Macheads, Maccies, Macolytes y adictos a las Mac. La conferencia Macworld, que se celebra dos veces al año, muchas veces es comparada con un culto religioso, en el que Steve Jobs es adorado como si fuera una estrella de rock o el carismático líder de una secta.
La comunidad Mac es, sin lugar a dudas, la mayor subcultura del ámbito de la computación. Los fanáticos de Mac -como grupo- son más leales y más dedicados que los usuarios de cualquier otra computadora, incluso más que los usuarios de Linux. De hecho, los usuarios de Linux y de Unix se están pasando a las Macs en malón.
¿Qué otra computadora inspira a los fanáticos a hacerse tatuajes, a mandar a hacer placas de patente personalizadas, a reunir enormes colecciones de máquinas antiguas, a hacer peceras Macs, o a autocalificarse orgullosamente como fanáticos de las Macs o locos de las Macs? La Amiga, tal vez… pero sin dudas ni Dell, ni Compaq, ni Microsoft.
¿A qué se debe que los usuarios de las Macs sean tan leales?
La respuesta, obviamente, varía según a quién se pregunte: los encargados del márketing dicen que es la marca, los psicólogos dicen que es un vínculo social, y los leales a Apple dicen que es por las cualidades de la máquina, por lo sencilla y fácil de usar que es.
Pero surgen algunas temas que son comunes a todos: la comunidad, el hecho de que la Mac sea una alternativa a Microsoft, y el tema de la marca, que connota disconformidad, rebeldía, libertad y creatividad.
Los usuarios de Macs no son simplemente un grupo de gente formado ad hoc que usa el mismo tipo de computadora. Ellos representan una subcultura aparte, con sus propios rituales, tradiciones y creencias.
“Si uno ve a una persona en un aeropuerto de Londres, o en algún lugar de Perú o por ahí, y ve que esa persona tiene una etiqueta de Apple en el bolso, o una remera de Apple, pasa como con los Deadheads: automáticamente pasa a ser amigo de uno”, señaló Chris Espinosa, uno de los primeros empleados de Apple, en Stanford Library. “Muy probablemente uno tenga en común con esta persona algo que hace a la esencia de uno, que es una actitud, una mirada especial frente a la vida”.
Una de las características distintivas de la comunidad Mac es su lealtad a Apple. Los clientes de Apple se aferran a la empresa contra viento y marea. Este verano (invierno en el hemisferio sur), Apple generó malestar en la comunidad Mac al anunciar inesperadamente que iba a comenzar a cobrar un abono anual de 100 dólares por sus servicios online .Mac, que antes eran gratuitos. Y, como si eso fuera poco, también anunció que la actualización del OS X -el tipo de actualización por la cual los usuarios generalmente no pagan- iba a costar 130 dólares.
Estas nuevas políticas en materia de precios generó alaridos de protesta. Los sitios web, los foros online, y los artículos se plagaron de airadas y amargas quejas en las que se acusaba a la empresa de ser un lobo disfrazado de cordero, porque les había hecho “morder el anzuelo” a los clientes con productos gratis para después “esquilmarlos”. Los usuarios de larga data elevaron peticiones, enviaron airadas cartas y, por primera vez en muchos años, amenazaron masivamente con dejar de usar la plataforma Mac.
Pero, a pesar de los lamentos, no hubo un éxodo masivo a Windows… aparentemente, sucedió todo lo contrario. Las evidencias anecdóticas señalan que cada vez hay más y más gente que se pasa a la Mac.
¿Podrían hacer esto mismo las demás empresas y salir indemnes? Probablemente no. Yahoo! y Hotmail, proveedores de servicio gratuito de web mail, han comenzado a cobrar por los servicios extra, pero la última actualización del Windows XP, de Microsoft, es gratuita.
Andrew Lackey, profesor invitado de periodismo económico y empresarial de la Universidad de Boston, señaló que el monopolio que tiene Apple con las Macs es lo que le permite a esta empresa salirse con la suya en cosas en las que otras empresas no pueden dentro de un mercado competitivo.
“Con Apple uno está cautivo, y en cierta medida se abusan de ese privilegio”, comentó Lackey. “Yo creía que Apple iba a ser informal, más campechana, una empresa más familiar, más simple. Pero, a juzgar por mi experiencia, las empresas de PCs son mucho más consideradas”.
Esta lealtad a Apple ha llevado a algunas personas a calificar de masoquista a la comunidad Mac, a describirla como la brigada del “pegáme más fuerte”, según una cita textual de Register.
“Se la aguantan”, expresó Matthew Rothenberg, quien es editor de Ziff Davis y desde hace tiempo viene siguiendo el tema de Apple. “Es como una relación sadomasoquista. Habría que hacer un análisis psicosexual de la comunidad Mac”.
Esta lealtad de los clientes fue lo único que salvó a Apple durante fines de la década de 1990, momento en que la empresa corrió peligro de tener que bajar la persiana, según lo señalado por Gil Amelio, quien fuera el CEO (director ejecutivo) de esa empresa en aquel momento.
“Es el culto, es esa cosa de secta que tiene”, señaló Amelio cuando fuera entrevistado por Computerworld. “Es lo que ha hecho que esta maldita cosa se mantenga a flote a pesar de que hayan tomado las peores decisiones comerciales que he visto en toda mi vida”.
Durante ese tiempo, una empresa rival de Apple le encomendó al psicólogo Ross Goldstein la tarea de descrifrar cuál era el método indicado para captar a los desamparados clientes de Apple si esa empresa dejaba de operar.
Goldstein, que es psicólogo clínico de B/R/S Group, una consultora de mercado, reclutó a varios usuarios de Apple para utilizarlos como muestra representativa de la población de estudio. Para poder participar como sujetos de estudio tenían que estar dispuestos a pasarse a Windows si Apple dejaba de operar. Pero, tan pronto como comenzó la sesión, todos se echaron atrás y dijeron que nunca considerarían la posibilidad de pasarse a la otra empresa.
“Estaban firmemente decididos a no pasarse”, comentó Goldstein. “Fue cómico. Se los seleccionó porque supuestamente estaban dispuestos a cambiar de empresa, pero después todos dijeron ‘Yo voy a ser usuario de Apple hasta el último de mis días frente al teclado’. Tenían un grado de lealtad hacia la plataforma, y a todo lo que ésta representaba, realmente increíble. Fue fascinante”.
Goldstein señaló que el hemisferio izquierdo de los participantes, encargado de las funciones lógicas, les decía que existía la posibilidad de que tuvieran que pasarse a otra empresa si Apple dejaba de funcionar. Pero el hemisferio derecho, el responsable de su vínculo afectivo con Apple, rechazaba la idea. Había un profundo convencimiento de que Apple era uno de ellos… una contracultura, algo sencillo, campechano, humano, accesible… señaló Goldstein.
“Apple realmente llega al lado humanístico de la gente”, comentó Goldstein. “La imagen de la marca, la herencia, la experiencia. Supo llegar a la esencia de lo que son”.
Por el contrario, Microsoft era el siniestro enemigo. “Era casi como si fueran prisioneros de guerra”, comentó Goldstein. “Microsoft había tomado el control del mundo de la computación y eso tal vez les iba a significar tener que pasarse al otro bando, pero no iban a pasarse por su propia voluntad”.
Tal como Goldstein descubriera, para muchos de los fanáticos de las Macs, uno de los principales atractivos de Apple es que no es Microsoft.
Para los usuarios de Macs, Apple representa todo eso que Microsoft no es. Apple es innovadora; Microsoft copia. Apple saca productos sólidos; Microsoft saca productos con fallas. Apple representa la creatividad y la individualidad; Microsoft representa los negocios y el conformismo de las masas. Apple es el paria que no baja los brazos; Microsoft es el gran monopolio rapaz que no tiene miramientos con nadie.
Es tal el desprecio que sienten los usuarios de Macs por Microsofot, que comúnmente se refieren a esta empresa con términos despectivos tales como Micro$oft, Microshaft o Microshit. Bill Gates, obviamente, es el anticristo. Existe una convicción generalizada de que Gates está en este negocio para ganar hasta el último centavo que pueda, mientras que la razón a la que Apple debe su existencia es crear tecnología revolucionaria… para cambiar el mundo, según las propias palabras de Steve Jobs. Para Apple, sacar rédito es secundario.
“Hay mucha animosidad contra Microsoft, por numerosas razones”, comentó Steve Manning, cofundador de A Hundred Monkeys, una consultora de marcas de Sausalito, California.
“Microsoft obliga a la gente a consumir contra su voluntad un sistema que es malo. Es el imperio de la maldad, el gran hermano, una corporación monopólica. Apple ha hecho muchas cosas bien en cuanto a su posicionamiento y su forma de dirigirse al mundo”. Manning señaló que, aunque en su trabajo se ve obligado a usar una máquina con Windows, apenas pudo salió a comprarse varias Macs para su casa.
Al igual que muchos fanáticos de las Macs, disfruta de la sensación de que es él el que tiene el control de la computadora, no Microsoft.
“En casa, es lindo poder usar una máquina que la corporación no te puede obligar a usar”, expresó. “Es mía. Es personal. Es mía y no pueden contaminarla”.
Fuente:
http://wired.terra.com.pe/wired/mac/02/12/02/mac_58307.html
Leander Kahney
02 de diciembre, 2002





Que buen articulo, es impresionante como habemos gente que sea tan leal a Apple y que nunca lo dejaríamos abajo.
Yo nunca cambiaría mi opinión de Apple y siempre estaré con ellos.
Gracias a los dos Steve’s por haber creado esta magnifica compañía.
Y pues adelante!!!
Comentario por Eugenio Moragrega — Mayo 12, 2008 @ 3:22 am
EXCELENTE ARTÍCULO, SOY MERCADÓLOGO Y PRECISAMENTE ESTE EFECTO QUE SE TIENE CON LOS PRODUCTOS APPLE ES IMPRESIONANTE.
Comentario por Fred Zimmerman — Mayo 28, 2008 @ 10:44 pm
Buen artículo. Yo uso Mac desde hace 20 años y no la cambio por nada. Y si me preguntan por qué le soy fiel, la respuesta sería: “¡Por todo!”
Comentario por Mauricio Alvarez — Junio 4, 2008 @ 2:55 pm