Porqué el culto a la Mac es casi una religión (12/2002)
La comunidad Mac es como una religión new age, sostiene un experto en el tema, con todos los elementos de los cultos religiosos: un mito fundador, un héroe salvador, enemigos acérrimos, proselitismo en los creyentes y conversión de los no creyentes. Pero, ¿es realmente un culto sectario?. Por Leander Kahney.
Umberto Eco, el semiólogo italiano, hizo una famosa comparación entre las Macs y las PCs con las dos principales ramas de la fe cristiana: los católicos y los protestantes.
La Mac es católica, escribió en su columna en la publicación semanal italiana Espresso en septiembre de 1994. Es “alegre, amistosa, conciliatoria, le dice al hombre de fe cómo debe avanzar paso a paso para alcanzar -si no el Reino de los Cielos- ese momento en que se imprime el documento”.
La PC con Windows, por el contrario, es protestante. Exige la toma de “difÃciles decisiones personales, impone una sutil hermenéutica en el usuario, y da por sentada la noción de que no todos pueden alcanzar la salvación. Para poder hacer que el sistema funcione uno tiene que interpretar el programa por sà mismo: atrás quedó la barroca comunidad de fieles que revelaban la palabra de Dios; ahora el usuario está preso en la soledad de su tormento interior”.
Eco estaba bromeando, pero, tal como algunos expertos han señalado, es cierto que la comunidad Mac parece una religión. Y los usuarios de las Mac, una congregación de fieles.
“Para mucha de la gente que usa Macs, pienso que (la comunidad Mac) tiene una cierta carga religiosa”, señaló el psicólogo David Levine, fanático confeso de las Macs. “Para muchas de esas personas que no se sienten cómodas con la religión, brinda una comunidad y una herencia en común. Pienso que los usuarios de Macs tienen la misma forma de pensar, la misma forma de hacer las cosas, un sistema de creencias similar”.
“La gente dice que es budista o católica”, agregó. “Nosotros decimos que somos usuarios de Macs, y eso significa que tenemos valores similares”.
Russell Belk, experto en conductas de consumo de la Universidad de Utah, va aún más lejos: sostiene que la comunidad Mac es cuasi-religiosa.
Belk lleva un par de años estudiando la comunidad Mac, y ha producido una monografÃa en video titulada The Cult of Macintosh (Culto a la Macintosh), basada en una serie de entrevistas realizadas a usuarios de las Macs. Se proyectó en público por primera vez en octubre, en una conferencia de marketing que se realizó en Atlanta.
“La Mac y sus fans conforman el equivalente a una religión”, escribió Belk en el resumen del video. “Esta religión está basada en el mito del origen de Apple Computer y en las leyendas sobre un heroico salvador que se tejen en torno del cofundador y actual CEO (director ejecutivo) de la empresa, Steve Jobs, en la devota fe de su congregación de fieles, en su creencia en la rectitud de la Macintosh, en la existencia de uno o más enemigos satánicos, en el proselitismo de los creyentes en la Mac y en la conversión de los no creyentes, y en la esperanza de los integrantes de este culto de que la salvación se puede lograr trascendiendo el capitalismo corporativo”.
La religión es una estructura de creencias que ayuda a la gente a encontrarle un sentido al mundo, señaló Belk. El “culto a la Mac” es un conjunto de creencias sobre Apple y la Mac que le dan sentido al mundo de la tecnologÃa y también le brinda a la comunidad un carácter cuasi-religioso.
En su trabajo, Belk argumenta que Steve Jobs es venerado como si fuera una deidad, que tiene el poder de crear o destruir. La “mitologÃa corporativa” de Apple lo presenta como el “salvador”. La historia de la vida de Jobs, de hecho, guarda una gran similitud con los clásicos mitos heroicos de aventura delineados por Joseph Campbell, señaló Belk.
Al igual que las leyendas de Odiseo, Jasón, Krishna o Cristo, la mitologÃa de Jobs contiene los mismos elementos clave:
* El llamado a la aventura: unirse al Homebrew Computer Club.
* Alguien que ayuda: Steve Wozniak.
* Un viaje prodigioso: el explosivo crecimiento de la industria de la PC en sus inicios.
* Las pruebas: la competencia de IBM y los fracasos, como el de Lisa y Apple III.
* Más gente que ayuda: los artistas e ingenieros que crearon la primera Mac.
* La apoteosis: Jobs es ungido como el profeta de la industria tecnológica.
* La huida: la expulsión de Apple y una década de vida en el desierto en Next Computer.
* Resurrección: el retorno a Apple.
* La bendición que restaura el orden en el mundo: la iMac y los exitosos productos que se sucedieron.
Belk señaló que a Jobs muchas veces se le atribuyen caracterÃsticas beatas y ascéticas: no recibe dinero a cambio de su trabajo y no fuma ni come alimentos de origen animal. Belk comentó que los usuarios de las Mac tienen una relación de amor-odio con Jobs. A veces es el visionario y a veces es el despótico tirano.
Mientras realizaba las entrevistas para el video, Belk observó que los usuarios de Macs frecuentemente hacÃan referencias a la comunidad como una entidad de carácter religioso. Los usuarios de Mac hablan de “llevar la palabra del evangelio” de la plataforma, de ser “perseguidos” por usar una Mac en un mundo dominado por Windows y de los “sacrificios” que deben hacer por haber elegido esta computadora.
“Era una clara analogÃa con algo que ya habÃa ocurrido”, expresó. “Hay un gran paralelismo. Son una minorÃa y están sufriendo por sus creencias. Hay un espÃritu mártir que se cultiva”.
Belk comentó que los usuarios de Macs muchas veces invocan razones morales para explicar el porqué de haber elegido esa máquina. Para algunos, es nada menos que la lucha del bien contra el mal. Bill Gates y Microsoft son satánicos, son el “imperio del mal”, y actúan solamente movidos por su deseo de enriquecerse. El objetivo de Apple, por el contrario, es crear tecnologÃa innovadora. “Yo prefiero apoyar una causa que tiene un fin noble que una causa que persigue un fin mercenario”, dijo a Belk uno de los entrevistados.
El departamento de marketing de Apple hace denodados esfuerzos por alimentar la devoción de sus seguidores, comentó Belk. El mito corporativo de cómo fue creada la empresa -dos hombres en un garage- tiene alusiones bÃblicas. “Es como el pesebre: el nacimiento del elegido en un lugar humilde”, comentó Belk.
El logo de Apple es otra referencia bÃblica, señaló Belk. Apple contrató a un lÃder evangelizador, Guy Kawasaki, cuya labor consistÃa en llevar las “buenas nuevas” a la congregación Mac a través de una lista de correo. En un determinado momento, Kawasaki concurrió a la Escuela de Evangelización de Billy Graham.
Belk señaló que algunos usuarios de las Macs son más fanáticos que otros, y muchos proyectan su propio “fanatismo oculto”, tales fueron las palabras de Belk, en otros, a quienes ven como más fervientes. No obstante, Belk señaló que todos los entrevistados repetÃan las mismas ideas, lo cual le demostró que todos ellos tenÃan un sistema de creencias en común.
La comunidad Mac se asemeja a una congregación, pero ¿acaso se trata de un culto, lleno de fanáticos tipo zombies, esclavos de su devoción a Apple y a todas sus obras? ¿Acaso serÃan capaces de tomar Kool-Aid envenenado los fanáticos de la Mac si Steve Jobs se los ordenara?
La prensa obviamente cree que sÃ. Apple muchas veces es citada como la “marca del culto”, y los usuarios de la Mac, como quienes le rinden “culto a la Mac”.
El escritor Douglas Rushkoff sostiene que la comunidad Mac tiene todas las caracterÃsticas distintivas de un culto, y dedicó un capÃtulo de su último libro, Coercion: Why We Listen to What “They” Say (Coerción: porqué escuchamos lo que “ellos” dicen), al tema del culto a la Macintosh.
Según Rushkoff, los usuarios de las Mac se perciben a sà mismos como una minorÃa perseguida, un claro rasgo de sectarismo. Y, además, la lÃnea divisoria entre la imagen que tienen de su persona y la marca Apple muchas veces es borrosa. Los usuarios de las Macs trabajan con Macs, sus amigos trabajan con Macs, usan remeras con el logo de Apple y manejan autos que tienen pegadas calcomanÃas de Apple.
“La Mac, al igual que cualquier producto que es objeto de culto, es vista como un medio que le permite a la persona acentuar su individualidad”, escribió Rushkoff en un email. “Asà como una Harley ayuda a un motociclista a identificarse mucho más que cualquiera de las chatarras que maneja la mayorÃa, una Mac ayuda a la persona a crear la noción de individualidad; si no en la realidad, por lo menos en cuanto a imagen”.
Para Rushkoff, el signo más claro de ello es la donación de tiempo y energÃa que hacen para vender computadoras en nombre de Apple. Rushkoff quedó sorprendido al descubrir que los fanáticos de las Macs iban a los comercios de computación y se ofrecÃan como vendedores voluntarios con la esperanza de convertir a los no creyentes.
Hasta los usuarios de las Macs describen a la comunidad como un culto. Rodney Lain, un popular columnista online, señaló que la comunidad Mac se aÃsla, es elitista, está polarizada, y está constantemente preocupada por reclutar nuevos miembros.
“La comunidad Mac -bueno, al menos algunos de nosotros- presenta caracterÃsticas propias de las conductas sectarias”, escribió. “Lea alguna de las listas de correo relacionadas con las Macs. A veces a uno le choca el fanatismo. Tenga en cuenta que yo soy uno de esos fanáticos de las Macs. Y sin dudas sé reconocer a un fanático cuando lo veo”.
Dave Arnott, autor de Corporate Cults (Cultos corporativos), expresó que la comunidad Mac presenta signos que hablan de una devoción similar a la que sienten los integrantes de una secta o culto: los usuarios de Macs están dedicados por completo a la plataforma, están aislados del resto del mundo y tienen -en Steve Jobs- un lÃder carismático.
“Algunos (usuarios de Macs) aparentemente tomaron la irracional decisión de aferrarse al sistema a pesar de que tal vez no deberÃan”, dijo. “Es una devoción como la que sienten los integrantes de un culto”.
Arnott señaló que muchos de los que forman parte de una secta se sienten asediados, y que lo que la presión externa logra es que el grupo se una todavÃa más. Esto se da en el caso de los usuarios de Macs, que se sienten constantemente amenazados por Microsoft.
Pero Arnott considera que la Mac de ninguna manera es un culto. La devoción a la Mac no se diferencia en nada de la devoción por el auto o por un hobby, como por ejemplo, andar en patines.
“Todos tenemos cierto grado de fanatismo sectario”, comentó. “Pero, ¿cuán fanáticos somos? Es una cuestión de compromiso. Yo estoy comprometido con mi auto. Pero estarÃa dispuesto a dejar de lado ese compromiso. Depende de cuán profundo sea ese compromiso”.
Steve Hassan, psicólogo clÃnico, escritor, y experto en cultos y sectas, concuerda con Arnott. “Sin dudas estamos en presencia de un culto a la Mac “, expresó. “Y pienso que yo podrÃa ser considerado parte de ese grupo. También formo parte del culto a las bicicletas, del buceo, y de un par de cosas que me gusta hacer. Mientras no sea destructivo, es un vÃnculo sano”.
Sin embargo, Hassan, que fue integrante de la secta Moon durante la década de 1970 y ha trabajado desprogramando a integrantes de sectas destructivas, se apresuró a señalar que los verdaderos cultos sectarios -como las secta de los davidianos, fanáticos seguidores de David Koresh- son autoritarios, tienen una estructura piramidal, y practican la modificación de la conducta y el control de la mente.
“Hay una enorme diferencia entre el culto a la Mac y un culto destructivo”, explicó Hassan. “Hay una lÃnea ininterrumpida que va desde lo que es sano hasta lo que es destructivo, con toda una gama de matices entre un extremo y otro. Si todos tuvieran la necesidad de vestirse como Steve Jobs, de hablar como Steve Jobs y de pensar como Steve Jobs, en ese caso estarÃamos ante un culto sectario”.
http://wired.terra.com.pe/wired/cultura/02/12/05/cul_58547.html
Leander Kahney - 05 de diciembre, 2002





Excelente artÃculo, me identifico con ciertos aspectos relatados y aún cuando soy maquera de corazón, mi pasión no llega a los extremos de considerarme integrante de una secta perseguida……… jejejeje.
Si creo que nosotros, los usuarios de Mac vivimos un estilo de vida distinto y compartimos valores similares.
Comentario por Mariana — Marzo 7, 2008 @ 10:40 pm
Menudo artÃculo te has marcado compañero muy interesante y muy trabajado, saludos!
Comentario por Cortador — Marzo 8, 2008 @ 12:52 am