Apple: la clave est谩 en la marca (12/2002)
El secreto del 茅xito de Apple tal vez tenga m谩s que ver con la imagen que esta empresa ha creado a trav茅s de habilidosas campa帽as publicitarias que con sus innovadores productos. Segunda parte del informe. Por Leander Kahney.
Preg煤nteles a los especialistas en marketing y a los expertos en publicidad a qu茅 se debe que los usuarios de las Macs sean tan leales, y todos le van a responder lo mismo: la marca Apple.
No es coincidencia que durante el per铆odo comprendido entre fines de la d茅cada de 1980 y principios de la d茅cada de 1990 fuera un ejecutivo de marketing de Pepsi, John Sculley, el que hiciera de Apple la mayor empresa de computaci贸n del mundo, con un volumen de ventas anuales de 11.000 millones de d贸lares. Sculley se encarg贸 de promover la marca Apple con todo lo que tuvo a mano, y llev贸 de 15 millones a 100 millones el presupuesto de publicidad de esa empresa.
“La gente habla de tecnolog铆a, pero Apple era una empresa de marketing”, expres贸 Sculley en las declaraciones que hiciera al peri贸dico Guardian en 1997. “Fue la empresa de marketing de la d茅cada”.
El CEO (director ejecutivo) actual de la empresa, Steve Jobs, gast贸 100 millones de d贸lares en publicidad para la iMac, que fue un 茅xito rotundo. Apple sigue gastando enormes cantidades de dinero en publicidades hechas a lo grande, tales como la campa帽a “Switch”… y se nota.
“Es una marca muy poderosa”, coment贸 Robin Rusch, editor de Brandchannel.com, que en el 2001 otorg贸 a Apple el premio “Brand of the Year” (Marca del A帽o). “La contundente presencia de Apple se trasluce en todo lo que hacen”.
El especialista en marketing Marc Gobe, autor de Emotional Branding (Branding emocional) y director de d/g worldwide, se帽al贸 que la clave de la supervivencia de Apple es la marca, y no tiene nada que ver con productos innovadores tales como la iMac o el iPod.
“Sin la marca, Apple estar铆a muerta”, se帽al贸. “Totalmente. Completamente. La marca es lo 煤nico que tienen. Es el poder de su marca lo que les permite mantenerse con vida. No tiene nada que ver con sus productos”.
Gobe, nacido en Francia, expres贸 esta opini贸n mientras se encontraba reuniendo material para su libro, en el cual cuenta c贸mo las marcas han establecido lazos profundos y duraderos con sus clientes.
Apple, obviamente, es el arquetipo de la marca que apunta a lo emocional. Los clientes no s贸lo tienen una relaci贸n estrecha con la marca: la aman. Otros ejemplos de este tipo de v铆nculo es la empresa automotriz Lexus, el minorista Target, y la l铆nea de vestimenta deportiva Patagonia.
“Apple es imaginaci贸n, dise帽o, e innovaci贸n”, expres贸 Gobe desde su oficina de Nueva York. “Va m谩s all谩 del comercio. Esta empresa tendr铆a que haberse muerto hace 10 a帽os, pero la gente dice que tiene que apoyarla”.
Gobe obviamente est谩 haciendo referencia a la ca铆da en picada que experiment贸 Apple a nivel financiero a mediados de la d茅cada de 1990, momento en que la empresa corri贸 peligro de tener que bajar sus persianas. En aquella 茅poca, sus productos eran ins铆pidos, y el manejo de la marca era un caos.
“Antes de que volviera Steve Jobs, la marca pr谩cticamente ya no exist铆a”, se帽al贸. “Esa es una de las razones por las cuales se volvi贸 a posicionar la marca Apple: para rejuvenecerla”.
Apple dej贸 de lado el logo multicolor y lo reemplaz贸 por un minimalista logo monocrom谩tico, les dio a sus computadoras un dise帽o colorido y divertido, y moderniz贸 los mensajes de su publicidad. Y esa estrategia le dio muy, pero muy buenos resultados, expres贸 Gobe.
Gobe argument贸 que, en algunos casos, el branding se ha convertido en algo tan poderoso como una religi贸n. “El v铆nculo de la gente con las marcas trasciende lo comercial”, se帽al贸. Gobe cit贸 como ejemplo el caso de Nike, que despert贸 la ira de sus clientes al revelar que los productos de su empresa se armaban en f谩bricas clandestinas donde se explotaba a los obreros.
“No estaban molestos por los productos”, explic贸 Gobe. “El tema pasaba por la 茅tica de la empresa. Es interesante lo involucrada que est谩 la gente emocionalmente”.
Seg煤n Gobe, las marcas basadas en lo emocional o afectivo tienen tres cosas en com煤n:
* La empresa proyecta una cultura corporativa human铆stica y una fuerte 茅tica corporativa, caracterizada por la colaboraci贸n de voluntarios, el apoyo a las buenas causas, o la participaci贸n en las actividades de la comunidad. Nike le err贸 en este sentido. Apple, por el contrario, es percibida como una empresa profundamente human铆stica. El lema sobre el cual sent贸 bases en sus comienzos fue el brindar poder a la gente a trav茅s de la tecnolog铆a, y a煤n hoy sigue comprometida con el uso de las computadoras en el 谩rea de la educaci贸n. “Siempre se trata de la gente”, se帽al贸 Gobe.
* La empresa tiene un vocabulario visual y verbal propio y exclusivo, que se manifiesta a trav茅s del dise帽o y la publicidad. Tal es el caso de Apple: sus productos y su publicidad son inconfundibles. (Y tambi茅n los de Target, o incluso los de Wal-Mart, coment贸 Gobe).
* La empresa ha establecido un “v铆nculo sincero” con sus clientes, v铆nculo que puede adquirir diversas formas, desde generar confianza hasta establecer una comunidad en torno de un producto. En el caso de Apple, sus productos son dise帽ados para la gente: “Tome el caso del iPod, por ejemplo: aporta una experiencia sensorial y emocional a la computaci贸n”, se帽al贸 Gobe. “El dise帽o de Apple est谩 orientado a la persona “.
Gobe se帽al贸 que Apple siempre ha proyectado un toque humano, desde el carisma de Steve Jobs hasta la noci贸n de que sus productos se venden por amor a la tecnolog铆a.
“Es como tener un buen amigo”, se帽al贸 Gobe. “Eso es lo que tiene de interesante esta marca. En alg煤n punto han establecido con los clientes esta relaci贸n sumamente human铆stica, que trasciende lo comercial, y han creado una relaci贸n tipo secta con la marca. Es una gran tribu, de la cual todos forman parte. Uno es parte de la marca”.
El toque humano tambi茅n se manifiesta en el dise帽o de los productos, expres贸 Gobe. La iMac de pantalla plana que sac贸 Apple, por ejemplo, fue comercializada como si hubiera sido creada personalmente por Steve Jobs y Jonathan Ive, no por empleados de Asia que trabajan por un sueldo paup茅rrimo.
“La gente est谩 ansiosa y confundida”, coment贸 Gobe. “La tecnolog铆a avanza cada vez m谩s r谩pido, y no podemos seguirle el tren. La gente necesita encontrar una base, ese toque humano, una mano que los gu铆e. Hay una necesidad de imitar a las tribus, que le dan a la gente esa sensaci贸n de pertenencia”.
La escritora Naomi Klein es una de las cr铆ticas m谩s importantes de las pol铆ticas de fijaci贸n de marcas, especialmente la de Apple. Klein, autora de No Logo, sostiene que las empresas como Apple ya no venden productos. Lo que venden son marcas, que evocan una sutil combinaci贸n de los sue帽os, los deseos y las aspiraciones de la gente.
Klein se帽ala que Benetton utiliz贸 im谩genes de convivencia arm贸nica entre las razas para vender ropa, mientras que Apple utiliz贸 a los grandes l铆deres de la historia -Cesar Ch谩vez, Gandhi, y el Dalai Lama- para convencer a la gente de que la Macintosh les iba a brindar la posibilidad de “Pensar Distinto” (Think Different).
“La gente se siente atra铆da por estas marcas porque lo que est谩n haciendo estas empresas es tomar las ideas de la gente y vend茅rselas; les est谩n vendiendo las ideas m谩s poderosas que tenemos en nuestras cultura, que es la trascendencia y la comunidad… e incluso la democracia misma. Esos son los sentidos que se les dan a las marcas en este momento”, declar贸 en la entrevista brindada al peri贸dico Guardian.
El an谩lisis que hace Klein del branding encuentra un p煤blico receptivo en la comunidad del marketing. Jean-Marie Dru, descripto por Adbusters como “el joven maravilla de la industria de la publicidad”, tambi茅n opina que la supervivencia de las marcas depende de los ideales a los que adhieran.
“Apple expresa la libertad recuperada; Pepsi, la juventud; Oil of Olay, la belleza eterna; Saturn, el esp铆ritu competitivo norteamericano; y AT&T, las promesas del futuro”, escribi贸 en su libro titulado Disruption (Disrupci贸n).
Para Dru, las marcas son m谩s importantes que los productos. Los productos tienen ciclos de vida limitados, mientras que las marcas -si se las maneja bien- duran para siempre. “La batalla de las marcas y los productos va a ser, por sobre todas las cosas, una batalla de ideas”, escribi贸.
En Adbusters, Ryan Bigge escribi贸: “Nuestros sue帽os y deseos de un mundo mejor ya no son expresados por J.F Kennedys ni son generados a trav茅s de epifan铆as personales: ahora son la moneda intelectual de Pepsi y Diesel. Antes ten铆amos movimientos en favor del cambio… ahora tenemos productos. Las marcas se convierten en nuestro amigo, nos consuelan y nos inspiran, pero esta relaci贸n tiene el costo m谩s alto que se pueda imaginar: la p茅rdida de la identidad”.
Aquel famoso aviso del Super Bowl de Apple, “1984″, por ejemplo, conten铆a un mensaje manifiestamente pol铆tico: investir de poder a las masas; ese poder, obviamente, era el poder de la computaci贸n.
“Macintosh siempre fue m谩s grande que el producto”, coment贸 Steve Hayden, el titular de los derechos de autor de ese aviso publicitario, en la entrevista realizada por AdWeek. “Lo pensamos como una ideolog铆a, como un sistema de valores. Era una forma de brindar a todo el mundo la posibilidad de acceder al poder de la computaci贸n y comunicarse entre s铆. Era la democratizaci贸n de la tecnolog铆a… era la computadora para el resto de nosotros”.
El comercial titulado “1984″ dio comienzo a una campa帽a de fijaci贸n de marca en la que se presentaba a Apple como s铆mbolo de la contracultura: rebelde, de libre pensamiento y creativa. Seg煤n Charles Pillar, columnista del Los Angeles Times, esta imagen es un truco publicitario fr铆amente calculado para vender computadoras caras.
“Esas expresiones de lealtad a la Mac, que rayaban con lo religioso, si bien eran sinceras, no fueron una reacci贸n puramente espont谩nea frente a una sublime creaci贸n”, escribi贸. “Fue una respuesta provocada por una maniobra publicitaria destinada a vender computadoras que costaban mucho m谩s que las de la competencia”.
“No es un invento m铆o. Me lo dijeron los integrantes del equipo de desarrollo y marketing original de Mac. Lo hicieron creando un sentimiento de pertenencia a a un club de elite, presentando a la Mac como la personificaci贸n de valores tales como la integridad del que permanece al margen de algo con lo que no est谩 de acuerdo y del que se rebela contra la injusticia. Empez贸 a comienzos de la d茅cada de 1980 con el famoso comercial de televisi贸n titulado “1984″ con el que se lanz贸 la Mac, y continu贸 con el eslogan ‘La computadora para el resto de nosotros’ y varias campa帽as publicitarias en las que se jugaba con alg煤n tema revolucionario”.
http://wired.terra.com.pe/wired/mac/02/12/04/mac_58467.html
Leander Kahney
04 de diciembre, 2002




