Abril 12, 2008

Steve habría sido un gran rey de Francia…

Archivado en: Time Machine News — Mac Julai @ 2:55 am

Perfil de los genios: Los innovadores funcionan como sultanes omnipotentes. Usan la actitud autoritaria con sus iguales y sus empleados para alcanzar sus metas personales y comerciales. Toman el poder ya sea que lo tengan o no en la tradición nietzscheana de “la voluntad del poder” de la “Mentalidad del Superhombre “. Este poder generalmente emana de su fuerza de voluntad neta. Actúan como si hubieran sido imbuidos con el poder por derecho divino sobre sus súbditos y a veces sobre sus competidores. Con Steve Jobs era “a mi modo o a la calle” en la la mayoría de sus relaciones dentro y fuera del ambiente de negocios. Jobs representaba este estilo de conducta de administración autocrática hasta el punto de que muchos de los empleados de Apple le llamaban “su majestad”. Jeff Raskin ejecutivo de Apple a principios de los años ochenta caracterizó a Jobs como el autócrata clásico. Dijo a los reporteros: “Steve habría sido un gran rey de Francia. “ Los “innovisionarios” típicos manejan su negocio con despreocupación total por el escalafón y los organigramas. Asumen el derecho del autócrata a dar instrucciones a cualquier empleado sin importar los niveles intermedios de autoridad. Esta forma excéntrica de administrar aparece siempre en los grandes innovadores. Howard Hughes, Donald Tramp, Walt Disney, Henry Ford y muchos otros empresarios famosos resultarían culpables de ejercer este estilo de administración omnipotente. Asumen autocráticamente toda la responsabilidad toman toda la autoridad e ignoran la estructura jerárquica de la organización. Lo hacen no con afán de perturbar sino por la creencia interna de que es su derecho divino especialmente dado que saben que tienen la solución correcta. Napoleón y Hitler fueron líderes políticos que mandaron de esa manera. La mayoría de los “innovisionarios” han utilizado esta forma autocrática de manejar los negocios. El poder llega al que lo toma y a nuestros genios innovadores nunca les intimidó tomar todo el poder que habla a su disposición. Parece ser que los humildes no están destinados a heredar los despojos del impulso creador, espíritu emprendedor y la innovación. Tienen éxito los innovadores agresivos a veces arrogantes e insufribles que toman todo el poder y la autoridad que está a su mano y los usan para precipitar sus sueños a la realidad. Están dispuestos a aceptar toda la responsabilidad para poder conseguir el poder lo que parece ser la diferencia entre ellos y los ejecutivos mas tradicionalistas que no están dispuestos a apostar la casa contra su capacidad. Se sabe que [los líderes carismáticos] son excesivamente impulsivos y autocráticos en su forma de administrar. Jay Conger, The charismatic leader. Steven Jobs no fue el inventor del ordenador personal. Fue Steve Wozniak. Sin embargo, Steven Jobs fue el padre sustituto que nutrió el concepto del ordenador personal hasta que dío fruto. Sin la insaciable energía de Jobs para comercializar el Apple I el ordenador personal hubiera tenido una génesis diferente. Regis McKenna, agente de prensa de Apple Computers en los primeros días, da el testimonio del papel determinante de Jobs en el desarrollo del ordenador personal. No niego que Woz diseñó una buena máquina. Pero una máquina que habría dormitado en los anaqueles de las tiendas “hágalo usted mismo” si no fuera por Jobs. Woz tuvo la fortuna de engancharse con un evangelizador.

“Steven habría sido un gran rey de Francia. ” Los expertos y el primer ordenador personal Jobs y Wozniak se enfrentaron a una presión inmensa a mediados de los años setenta. La IBM, los medios de comunicación y algunos de los mas eminentes científicos de la era electrónica, predijeron su fracaso. Tuvieron que sobrevivir con esos augurios colgando sobre su cabeza mientras trataban de reunir fondos, lanzar productos nuevos y desarrollar un mercado nuevo para el producto . Los expertos industriales mantenían que no había mercado de masas para la Apple I o la II o cualquier ordenador personal para el caso. Autoridades que eran nada menos que Robert Noyce, inventor del circuito integrado y fundador de Intel; Nolan Bushnell, fundador de la industria del juego de video y presidente del consejo de administración de Atari; y Bill Hewlett, fundador de Hewlett Paekard y el innovador de la primera regla de calculo electrónica (Wozniak estaba en ese tiempo empleado en la HP). Es irónico que la innovación revolucionaria de Intel (el micro- procesador) haya sido el dispositivo tecnológico que hizo posible la industria del ordenador personal. “Noyce habla dicho en público que el ordenador personal seria relegado a la categor’a de producto para aficionados y que nunca tendría mercado de masas”. Los ejecutivos de Hewlett Packard estuvieron de acuerdo y declinaron el ofrecimiento de Woz de entregarles el Apple a cambio de regalías o una mejoria en el sueldo. Nolan Bushnell, el visionario padre de los juegos de vídeo y antiguo patrón de Jobs, rechazo el Apple I, el Apple II y, finalmente, la oportunidad de adquirir la compañía Apple. Estaba convencido de que era un producto sin potencial de mercado de masas. Los ejecutivos de IBM sufrieron la misma miopía de mercadeo demostrada por los expertos del Valle del silicio. Habían estudiado mucho tiempo el potencial de mercadeo de la computadora personal y en un caso clásico de engaño buscado y falso instinto de conservación, predijeron que toda la computación de mesa del futuro quedaría sometida a los grandes ordenadores conectados a terminales remotas. Pero Jobs no se sintió afectado por los desaires con la resolución y la visión de un Cristóbal Colón buscando un nuevo mundo al oriente cuando los expertos habían dictaminado que el mundo era plano. El poder y el síndrome de la fe personal En el estilo clásico y la resolución de genios innovadores, Jobs y Woz perseveraron frente la inminencia del fracaso. No sabían lo que sabían los expertos, así que fueron a donde los expertos no se atrevieron y sufrieron un agradable choque con lo que aprendieron. Ambos eran neófitos en los negocios y el mercadeo y en consecuencia no sabían lo suficiente para advinar que los ordenadores refinados deben de ser vendidos por la fuerza de ventas directas. No se dieron cuenta de se requería una organización distribuidora y por lo tanto no les detuvo no tenerla. Los “expertos” sabían que existía un grave riesgo, Los Steaves no, así que continuaron. Una pareja mas conocedora probablemente habría capitulado ante las mentes gigantes del Valle del Silicio. Los jóvenes innovadores no conocían sus enormes limitaciones y tuvieron éxito a pesar de ellas. Procedieron a crear lo que Alvin Toffler y George Gilder han llamado “La innovación mas importante habida desde los tiempos de la revolución industrial”. La gran pareja no tenia cartas credenciales tecnológicas. No ten’an el equivalente de una educación universitaria entre los dos. Los ejecutivos tradicionales les aconsejaron conseguirse empleos tradicionales y dejar de fantasear. Jobs no escucho y siguió sus instintos. Su vision , fé, voluntad y predisposición a correr riesgos genero un mercado que habria de llegar a 30 mil millones de dollares en menos de cinco años.

Referencia del libro Perfil de los genios Editorial Edamex Copyright © 2000 - www.maqueros.com

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